¿Cuál es la función de las borduras en los jardines?

Las borduras para jardines, también llamadas bordillos o perfiles de división, son un elemento relativamente nuevo y aún poco conocido entre los aficionados a la jardinería. Su baja popularidad puede explicarse por qué, cuando están bien instaladas, quedan ocultas en la tierra del jardín, integrándose de manera casi invisible en el entorno.

El empleo de borduras o bordillos en el jardín tiene una larga tradición, y su función principal ha sido siempre la misma: definir zonas de plantas y flores y facilitar su mantenimiento. Al principio, se utilizaban materiales sencillos y naturales como ramas o piedras; sin embargo, con el tiempo, se empezaron a usar ladrillos, madera cortada, y trenzados de mimbre o fibras naturales.

Hacia finales del siglo XVIII y en el XIX, comenzaron a aparecer borduras de barro cocido y las primeras fabricadas con cemento u hormigón. Aunque la búsqueda constante ha sido encontrar soluciones más duraderas, fáciles de mantener y asequibles. Por ello, desde Virgili Paisajismo, te mostramos, en este artículo, sus usos y algunos tipos de borduras, ¡no te lo pierdas!

Aplicaciones de las borduras en jardinería

Hoy en día, es difícil imaginar un jardín sin borduras. En el mercado podemos encontrar bordillos de jardín en una gran variedad de materiales, formas y tamaños, todos destinados a mantener una apariencia organizada y bien cuidada en el jardín. Sus funciones principales incluyen:

  • Delimitar parterres o grupos de plantas.
  • Prevenir que el suelo se deforme o se agriete debido a factores climáticos o al tránsito de personas y animales.
  • Crear niveles distintos con diferentes materiales o áridos, evitando que se mezclen.
  • Impedir que las plantas crezcan descontroladamente y alteren los diseños planificados.

En definitiva, las borduras son un complemento ideal para la jardinería, muy apreciado por quienes buscan crear jardines con diseños únicos. Este producto facilita la creación de formas rectas y curvas en el jardín.

Te recomendamos:

5 aspectos esenciales a tener en cuenta para el diseño de jardines

Además, las borduras son muy eficaces para dividir parterres y delimitar diferentes áreas del espacio exterior.

Tipos de borduras

Las borduras se presentan en una variedad de tipos diferenciados por sus materiales, su flexibilidad (enrollables, flexibles o rígidas) y su forma de instalación. De acuerdo con esta última, se pueden clasificar en tres grandes categorías:

1. Borduras que se insertan en el suelo

Se trata de pequeñas cercas que incluyen estacas en la parte inferior, lo que permite simplemente clavarlas en la tierra para instalarlas. Son las más fáciles de colocar y pueden encontrarse en paneles que se unen entre sí o en formato enrollable. Suelen utilizarse principalmente con fines decorativos.

2. Borduras que se colocan sobre el suelo

En este caso, los materiales más comunes son las traviesas de tren, los bloques de hormigón y la piedra. Estas borduras se instalan directamente sobre el suelo para formar un borde plano, se entierran parcialmente para crear senderos o escalones, o se emplean como muro de contención cuando se busca elevar una sección del terreno.

Te interesa:

¿Qué aportan las piedras en un jardín?

3. Borduras parcialmente enterradas en el suelo

Las borduras de acero, al ser flexibles, son ideales para crear diseños curvos y originales en el jardín. Para instalarlas, es necesario enterrarlas total o parcialmente en la tierra, y en algunos casos requieren refuerzos adicionales, como piquetas o estacas, que permanecen ocultos.

Son prácticas para jardines donde se desea rodear un árbol o un macizo de flores, o en aquellos proyectos donde se quiera crear una estructura en niveles, ya que ayudan a retener la tierra hasta que las raíces de las plantas puedan sostenerla. 

Materiales comunes para borduras de jardín

Existen borduras de una gran variedad de materiales. Aunque los más habituales incluyen:

  • Hormigón: puede presentarse en forma de adoquines, placas o bloques de concreto moldeado, permitiendo crear formas que imitan otros materiales. Por ejemplo, algunas borduras de hormigón pueden dar la apariencia de ser traviesas de madera.
  • Acero: se puede optar por acero inoxidable o galvanizado, ambos con una gran resistencia a las condiciones climáticas adversas y disponibles en formatos delgados y flexibles. También está el acero corten, que destaca por su atractivo aspecto envejecido.
  • Materiales naturales: incluyen madera, piedras e incluso troncos de árboles reutilizados, aportando un toque orgánico y rústico.
  • De PVC: son las más asequibles y fáciles de instalar. Además, permiten crear diseños curvos y formas muy complejas.

DesdeVirgili Paisajismo, esperamos haber resuelto vuestras dudas sobre las borduras para jardines. Nosotros volvemos en el próximo artículo del blog. ¡Hasta pronto!