Jardín de invierno: 11 tips para zonas frías y de interior

¿Cómo preparar tu jardín para el invierno? Descubre en este artículo los mejores tips para preparar tus flores para el invierno, desde cubrir el suelo hasta proteger árboles y arbustos. Desde Virgili hablaremos sobre el cuidado invernal de vegetales, hierbas, bayas, plantas perennes, rosas, árboles y arbustos.

Por fin llega el invierno y la variada y abundante cosecha es el perfecto reflejo de ello. No obstante, los grandes trabajos de jardinería no son cosa del pasado. Por lo tanto, si quieres continuar con tus actividades en la próxima primavera, es hora de que prepares el jardín de invierno. Obviamente, asegurarte de que las plantas estén bien protegidas o puedan sobrevivir al clima exterior es muy importante.

En este artículo encontrarás algunas de las respuestas más habituales a la pregunta de qué hacer en el jardín de invierno, recordando que debes cuidar las plantas de interior.

¿Cómo proteger el jardín de invierno?

1. Preparación de las hierbas aromáticas para el invierno

Las hierbas aromáticas son muy diversas a la hora de proteger el jardín de invierno. Algunas son muy resistentes y pueden soportar fácilmente una estación fría, mientras que otras necesitan ayuda adicional.

La salvia, por ejemplo, es una planta perenne en la mayoría de las áreas y no necesita ningún tratamiento especial de invierno. Antes que la escarcha detenga su crecimiento, corte una rama o dos para que se sequen.

En cambio, el romero es una planta perenne tierna que debe protegerse al aire libre o en macetas y llevarse al interior durante el invierno.

Si hablamos del tomillo es bastante indestructible. Perenne, entra en estado latente en otoño y reaparece por sí solo en primavera.

El perejil, sin embargo,  resistirá una ligera helada. En las zonas más frías, debes cubrirlo. Tiene una raíz pivotante larga y no se trasplanta bien, por lo que es mejor empezar una nueva planta en primavera.

Las cebolletas son plantas perennes. Desentierra un grupo y colócalo en una maceta, luego deja que el follaje muera y se congele durante varias semanas. Lleva la maceta al interior a un lugar fresco y soleado. Riégala bien y cosecha las cebolletas durante todo el invierno.

La albahaca, por lo contrario, es una tierna planta anual que no pasa el invierno en la mayor parte de América del Norte. Desentierra plantas más pequeñas y llevalas al interior para alargar su temporada.

El orégano se trata de una planta perenne bastante resistente, pero agradecerá la protección invernal en forma de una capa de mantillo de paja.

2. Cubre camas de jardín

Aunque muchos de vosotros termináis incorporándolo en primavera, realmente querrás añadir compost a finales del otoño para permitir que la tierra absorba esos nutrientes durante el invierno.

Agrega unas pocas pulgadas de estiércol a tus macizos de flores antes de que el suelo se congele. Luego incorpora una capa ligera de paja o mantillo para prevenir la erosión del suelo, la lixiviación de nutrientes y el crecimiento de malezas.

3. Prepara las plantas perennes para el invierno

Riega tus flores perennes y los arbustos en flor en otoño, te lo agradecerán en invierno. Muchas plantas perennes se pueden cortar en primavera, en concreto aquellas como las equináceas o rudbeckias, ya que las aves disfrutarán de sus semillas durante el invierno.

No obstante, es mejor reducir algunas plantas perennes para prevenir la propagación de enfermedades, como el mildiu polvoriento, incluido el bálsamo de limón, el phlox y las hostas.

Al cortar, tienes que esperarte hasta que el suelo esté congelado y el follaje muerto. Deja entonces alrededor de 3 pulgadas de tallo y cúbrelo con una gruesa capa de hojas o paja.

Antes de una fuerte nevada, cubre la pachysandra con un mantillo de agujas de pino de varias pulgadas de profundidad. Mueve los crisantemos en macetas a un lugar protegido cuando sus flores se desvanezacan. Riegalas bien y cubrirlas con una capa gruesa de paja para que pasen el invierno.

Cuando una helada ennegrece las hojas de las dalias, los gladiolos y las cannas, sácalas con cuidado y déjalas secar en el interior sobre papel periódico durante unos días. Luego envuelvélas en bolitas de espuma de poliestireno, turba seca o papel periódico rallado y guárdalas en un lugar oscuro y húmedo, entre 5 y 10ºC, hasta la primavera.

4. Acondicionamiento de árboles y arbustos para el invierno

No cortes los árboles y los arbustos justo antes del invierno, incluso si se ven un poco grandes, esperate hasta la próxima primavera.

La poda implica la eliminación de tejido y la apertura de heridas que no tendrán tiempo de curarse antes de la llegada del frío. Esta también implica la estimulación a un árbol o arbusto para que intente crecer, pero probablemente cualquier nuevo crecimiento producido en otoño muera por que no ha tenido tiempo de endurecerse o volverse más leñoso.

Si los árboles y arbustos reciben nevadas tempranas en su zona, cubre a los más pequeños con una estructura de madera para protegerlos. O rodealos con un cilindro de alambre de gallinero y llena el espacio entre el árbol y la cerca con paja u hojas trituradas. También puedes plantar estacas en el suelo en las cuatro esquinas del árbol.

Ahora bien, una vez protegido el jardín de invierno, cómo puedes cuidar tus plantas de interior.

7 recomendaciones para cuidar tus plantas de interior en invierno

Mantener la salud de tus plantas durante el invierno no es un trabajo fácil, por ello debes prestar atención a ciertos detalles. Aunque existen recomendaciones generales, es aconsejable revisar los cuidados específicos de cada especie.

Una buena manera de determinar qué necesita cada planta es conocer las condiciones de crecimiento que tienen en la naturaleza, sobre todo, durante los meses fríos. Por ejemplo, no es igual una especie tropical que una selvática o de zona templada. Acercarse lo más posible a estas condiciones ambientales en el hogar es la mejor forma de cuidar a tus plantas de interior en invierno.

1. Busca luz solar

Buscar los lugares de la casa donde haya más luz natural es una medida imprescindible durante el invierno. Hay que mover las plantas hacía esa zona, con cuidado de no dejarlas expuestas a ráfagas de aire helado. Igualmente hay que girarlas para que reciban luz en toda su extensión, lo que previene que algunas ramas se estiren más que otras.

En el caso de que siga siendo insuficiente, existen luces artificiales que pueden ayudar. Por ejemplo, las lámparas de horticultura o tubos fluorescentes.

2. Revisa los niveles de humedad

Los niveles de humedad suelen descender en el interior de las viviendas durante el invierno. Esto afecta de manera directa a muchas especies de plantas que requieren una cantidad media o alta. Es posible evitar estos daños de varias maneras:

  • Evaluación: introducir un palillo de madera o un dedo en la tierra sirve para conocer el estado de la maceta. Si está seca al quitarlo, hay que aumentar la humedad.
  • Vaporización: vaporizar o rociar con agua las partes superiores de la planta, así como mantener el sustrato húmedo, son medidas fundamentales.
  • Humidificador: para obtener un efecto similar existen los humidificadores, que emiten vapor de manera constante.
  • Mudanza: otra estrategia es mover las plantas a las partes de la casa donde más humedad circula. Por ejemplo, el baño o la cocina.
  • Bandeja con agua: poner las macetas en una bandeja con agua produce humectación continua. No obstante, no deben estar en contacto directo, ya que perjudica a las raíces.

3. Reduce el riego

Generalmente, las plantas de interior en invierno necesitan menores niveles de riego. Se trata de equilibrar la falta de humedad y la menor necesidad de agua. El riego excesivo puede pudrir las raíces o producir enfermedades originadas de los encharques, como la aparición de hongos.

No olvides que dependiendo de cada tipo de planta las necesidades varían. Algunas especies, como los cactus y sus derivados, soportan mejor la sequía, mientras que las tropicales requieren riegos esporádicos, aún en invierno.

4. Aleja la calefacción

Uno de los mayores peligros para las plantas en esta época del año es la utilización de calefactores. Es fundamental mantenerlas alejadas de las estufas, los hornos y los radiadores, para que no sufran cambios bruscos de temperatura.

Debes intentar regular el ambiente para que el clima oscile entre los 15 y los 20ºC, sobre todo durante la noche, cuando suelen apagarse los dispositivos de calor.

5. Limita la utilización de fertilizantes

Muchas plantas de interior en invierno reducen o detienen su crecimiento. Por ello, no es necesario el uso de fertilizantes, aunque sí es posible hacía el final de la estación. De esta forma, se dejan preparadas para la época de crecimiento primaveral.

6. Poda y trasplante

Algunas personas aprovechan para podar y trasplantar sus jardines internos. No todas las especies lo necesitan, por lo que es imprescindible revisar cada caso. Las enredaderas, por ejemplo, se ven favorecidas con una poda en vísperas de la primavera.  

7. Control de plagas

Es muy normal pensar que, por ser plantas de interior, estas no están expuestas a las plagas. No obstante, los meses de invierno favorecen la aparición de algunas. Por ejemplo, los ácaros, los mosquitos de los hongos y las arañas rojas, entre otras.

Por ello, no dejes de revisar este aspecto. En caso de ser necesario, aplica insecticidas polivalentes. En el caso de los hongos, colocar bicarbonato de sodio diluido en agua, tanto en las hojas como en la tierra, ayuda a combatir la situación.

Es fundamental que prestes atención a la temperatura del agua en el momento de regar tus plantas de interior en invierno. No debe estar ni demasiado fría y, en la medida de lo posible, no contener cloro. Lo aconsejable es conseguir agua desmineralizada.

Por otra parte, evita moverlas demasiado. A pesar de que ciertas mudanzas tienen el objetivo de conseguir mayor luz natural o humedad, el traslado continuado puede estresarlas. Muchas personas suelen sacarlas al jardín durante el día y volver a meterlas en la noche. No obstante, el movimiento constante es contraproducente. Desde Virgili esperamos que este artículo te haya servido para saber como cuidar y proteger tu jardín de invierno. Si tienes alguna duda, ¡contacta con nosotros! Estaremos encantados de ayudarte en todo lo que necesites.