Llega el verano. Eso significa que es hora de hacer vida en tu jardín. Llega el calor y ya no es cuestión de pasar nuestro tiempo entre cuatro paredes. Toca despertar a nuestro jardín para que sea un espacio donde hacer vida tanto de día como de noche, y para cualquier actividad.
Pero ¿cómo conseguimos sacarle partido? Nosotros resolvemos esa pregunta por ti
3 Claves para tener un jardín de 10
No hace falta apostar por grandes reformas. Muchas veces solo es cuestión de saber qué hay que cambiar o renovar. Los pequeños detalles decorativos son la clave para hacer de esto un proceso más sencillo. Aunque no solo se trata de implementar, también hay que saber cómo mantenerlo.
Dos por uno en color
¿Quieres poner algo de color? No siempre hay que cambiar los cojines. Tener un jardín te da la oportunidad perfecta de aprovechar la vegetación como elemento decorativo en sí mismo. Incluir flores y arbustos es una idea perfecta para decorar cualquier jardín o terraza. Así, con un precio económico puedes conseguir aportar frescura al ambiente.
Recuerda escoger un tipo que se adecue bien a los exteriores.
Una decoración en mantenimiento
Como hemos visto, podemos ayudarnos de las plantas como elemento decorativo. Pero nuestro objetivo no puede ser que adornen solas. Necesitan de un cuidado. Ahora con el verano resulta complicado. El sol y las altas temperaturas pueden acabar con ellas.
Por eso, recomendamos regar al caer la tarde, cuando el sol y el calor han casi desaparecido. También puede hacerse por la mañana pero tiene que ser muy temprano.
Si lo ves necesario aumenta la cantidad de agua en los días de más calor.
De la piscina a la cena
La terraza no puede restringirse a una sola actividad. Solo dedicarla a actividades lúdicas, como comidas con amigos o fiestas en la piscina, solo crea una limitación en el espacio. Por eso, y más este verano, el jardín o la terraza debe convertirse en un espacio con distintos ambientes.
Lo que conseguimos es maximizar esta área y aportar una mayor versatilidad. Incluye lo que necesites. ¿Qué tal si utilizas una mesa para trabajar? Con ella también puedes dividir las zonas disponibles y diferenciar las áreas de descaso y la de trabajo exterior.
Ahora te estarás preguntando ¿y si tengo poco espacio? Ningún espacio es lo suficientemente pequeño como para obviar esa versatilidad. Siempre que cumplas la proporcionalidad de estos, no tiene por qué haber problema. No es cuestión de incluir más elementos, sino de incluir los necesarios.
Con estas tres claves nuestro jardín estará irreconocible. Y tú, ¿estás dispuesto a darle vida a tu jardín?