Tipos de plantas para estanques

Uno de los principales atractivos de tener un estanque en tu jardín es, precisamente, su flora. Una sumamente singular que, más allá de su atractivo, juega un papel decisivo. Por ello, conocer los tipos de plantas para estanques que existen no responde solo a una cuestión estética, sino que también es la mejor manera de mejorar el bienestar de ese hábitat que has creado.

Las plantas para estanques son, para muchas personas, la principal razón para tener estos espacios acuáticos en el jardín. Algo que, por sorprendente que parezca, tiene toda la lógica del mundo. Nos referimos a unas plantas que demandan un hábitat muy específico para crecer, desarrollarse y florecer.

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Tanto si eres amante de los estanques como si te atraen la atención sus plantas, desde Virgili Paisajismo, queremos que descubrírtelas más a fondo.

Tipos de plantas para estanques

¿Te has planteado alguna vez cómo hacer un estanque para el jardín? Si tu respuesta es positiva, déjanos decirte las diferentes alternativas de plantas para estanques que existen.

1.   Plantas de ribera

Conocidas también como plantas palustres o pantanosas, ocupan, como su nombre indica, los márgenes del estanque. Aunque no necesitan estar sumergidas, es frecuente que muchas de ellas crezcan ligeramente en el agua. En general, son plantas con una elevada demanda de riego.

Como todas las plantas para estanques, las de ribera tienen una doble función. Por una parte, protegen del viento tanto a peces como a plantas flotantes. Por otra, cuentan con un importante componente estético, puesto que establecen los límites entre la tierra firme y el estanque.

Para obtener una armonía, es aconsejable combinar plantas de altura con otras que permitan tapizar los bordes. Combinando ambos tipos de plantas, se conseguirá además realizar una transición natural entre el estanque y el resto del jardín.

Las plantas de ribera más comunes son el lirio amarillo, algunos tipos de iris o la cala.

2.   Plantas flotantes

Las plantas flotantes son, probablemente, en las que más nos fijamos a simple vista cuando observamos un estanque. Su principal característica es que crecen tendiendo sus raíces por debajo del agua de forma superficial. Además de controlar la proliferación de algas, también sirven para proteger a los peces o anfibios que habitan en ella.

Una de sus ventajas es que no tendrás que investigar cómo plantarlas, ya que las plantas flotantes solo necesitan ser colocadas sobre el agua, pero debes tener cuidado con esto. Algunas, como la lechuga de agua o el jacinto de agua, tienen un crecimiento rápido y generoso. Un detalle que puede ser algo peligroso para el resto de habitantes, flora y fauna, del estanque.

3.   Plantas de aguas profundas

 Con plantas de aguas profundas, nos referimos a nenúfares y lotos entre otras maravillas acuáticas. Una colección de plantas flotantes extremadamente hermosas que necesitan profundidades de entre 50 centímetros y un metro para poder crecer en condiciones.

Sus funciones son las mismas que las de las plantas flotantes. Pero, a pesar de las apariencias, las de aguas profundas sí necesitan ser plantadas en cestas de estanque.

El motivo es fácil: este tipo de plantas sí demandan tener las raíces en tierra. Por ello, lo ideal es proveerlas de un sustrato específico para que puedan enraizar adecuadamente. Pero hay otro detalle más, y es que estas plantas necesitan ir ganando dicha profundidad paulatinamente. O, dicho de otra forma, necesitan que vayamos hundiéndolas más a medida que van creciendo y estén aclimatadas.

4.   Plantas oxigenadoras

 No son en las que más nos fijamos y, sin embargo, tienen una misión absolutamente imprescindible. Las plantas oxigenadoras para estanques son las encargadas de proporcionar oxígeno al agua. Un elemento crucial para que los habitantes del estanque puedan vivir y gozar de buena salud. Gracias a esto, permiten además mantener en equilibrio el pH del agua.

Si bien en un acuario son sumamente visibles, en el estanque pueden pasar prácticamente desapercibidas. Es curioso saber que son tan discretas como resistentes. La gran mayoría de ellas están adaptadas para aguantar temperaturas de entre 30 y 0 grados sin mayor problema.

Esperamos que este artículo te haya sido de utilidad si estás pensando en instalar un estanque en tu jardín. Ahora bien, si te ha quedado alguna duda, contacta con nosotros. Desde Virgili Paisajismo estaremos encantados de atenderte.

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